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Campana extractora y gas en la cocina: ventilación, medidas y seguridad que no se negocia

Campana de extracción o de recirculación, caudal, altura, ductos, aire de reposición y seguridad con gas licuado o natural: fugas, monóxido de carbono, mangueras, cilindros y calentadores.

Redacción DAI · · 7 min de lectura

En la cocina se genera mucho más que olor a comida. Cada vez que se fríe, se hierve o se hornea, el aire se carga de vapor de agua, partículas de grasa y, si la estufa es a gas, gases de combustión. Sin una buena ventilación, la grasa se pega en muebles y techos, la humedad favorece el moho y los olores se reparten por toda la casa. Y cuando hay gas de por medio, la ventilación deja de ser un asunto de comodidad para convertirse en un asunto de seguridad.

En América Latina se cocina mucho y con fuego: fritos, guisos, tortillas en el comal, ollas grandes durante horas. Muchas viviendas usan gas licuado en cilindros o tanques, y otras, gas natural por red. En esta guía verás cómo elegir y dimensionar una campana, cómo instalarla para que funcione de verdad, por qué el aire necesita entrar por algún lado y qué reglas de seguridad con el gas no conviene saltarse nunca.

Extracción o recirculación

TipoCómo funcionaQué eliminaCuándo usarla
Campana de extracciónaspira el aire y lo expulsa al exterior por un ductograsa, olores, vapor, calor y gases de combustiónsiempre que sea posible
Campana de recirculaciónfiltra el aire y lo devuelve a la cocinaparte de la grasa y, con filtro de carbón, parte de los olorescuando no hay forma de sacar un ducto

La recirculación no elimina el vapor de agua, el calor ni los gases de combustión. En una cocina a gas, una campana con salida al exterior es claramente la mejor opción.

Dimensionar la campana

Ancho

La campana debería ser al menos tan ancha como la estufa o la parrilla, e idealmente un poco más, para captar el humo que se escapa por los lados.

Altura

Cada fabricante indica la distancia entre la campana y la estufa. Como referencia, suele estar alrededor de 65 a 75 centímetros sobre quemadores a gas y algo menos sobre placas eléctricas o de inducción. Una campana demasiado alta capta mal; una demasiado baja molesta y puede ser un riesgo con el fuego.

Caudal

El caudal indica cuánto aire mueve la campana, en metros cúbicos por hora. Una forma práctica de estimarlo es buscar que la campana pueda renovar el aire de la cocina unas diez a doce veces por hora:

Volumen de la cocina en m³ × 10 a 12 = caudal orientativo en m³/h

Por ejemplo, una cocina de 3 por 3 metros con 2,5 metros de altura tiene unos 22 metros cúbicos y necesitaría alrededor de 220 a 270 metros cúbicos por hora. Si cocinas mucho con fritura o la cocina está abierta a la sala, conviene más capacidad. Ten en cuenta que el caudal real baja con ductos largos y con muchas curvas.

Un ducto bien hecho

  • Lo más corto y recto posible, con pocas curvas.
  • Del diámetro que indica el fabricante, sin reducciones.
  • Rígido y liso por dentro cuando se pueda, porque los tubos corrugados frenan el aire y acumulan grasa.
  • Con compuerta antirretorno, para que no entre aire frío ni olores cuando está apagada.
  • Con salida al exterior, nunca al falso techo, al entretecho ni a un ducto de humos de otro aparato a gas.

Una campana conectada al conducto de un calentador o una chimenea puede alterar la salida de esos gases y meterlos en la casa.

El aire tiene que entrar

Una campana potente saca mucho aire. Si la cocina está cerrada, ese aire tiene que reponerse por algún lado. Cuando no hay entrada de aire, la campana pierde eficacia y, lo que es más peligroso, puede invertir el tiro de calentadores o estufas a gas cercanas, metiendo sus gases de combustión en la vivienda.

Por eso:

  • Abre ligeramente una ventana mientras la campana funciona.
  • No tapes las rejillas de ventilación permanentes que exigen muchas normas en ambientes con aparatos a gas.
  • Consulta a un instalador si tienes un calentador a gas cerca de la cocina y una campana potente.

Mantenimiento de la campana

  • Filtros metálicos de grasa: lávalos con frecuencia, por ejemplo una vez al mes si cocinas a diario. Muchos pueden ir al lavavajillas.
  • Filtros de carbón en campanas de recirculación: se reemplazan según el fabricante, a menudo cada pocos meses.
  • La grasa acumulada es combustible. Una campana sucia puede propagar un fuego de la sartén.
  • Enciéndela antes de empezar a cocinar y déjala funcionando unos minutos al terminar.

Seguridad con el gas

Gas licuado y gas natural

  • El gas licuado de petróleo, el de cilindros, balones o tanques estacionarios, es más pesado que el aire: si escapa, se acumula cerca del piso.
  • El gas natural de red es más liviano y tiende a subir.

Ambos tienen un olor añadido para detectar fugas.

Si hueles gas

  1. No enciendas ni apagues luces ni aparatos eléctricos, ni uses fósforos o encendedores.
  2. Cierra la llave de paso del gas o del cilindro.
  3. Abre puertas y ventanas.
  4. Sal de la vivienda y llama desde afuera a la empresa de gas o a los servicios de emergencia.

Revisa conexiones y mangueras

  • Usa mangueras y reguladores certificados, y respeta su fecha de vencimiento.
  • Comprueba fugas con agua jabonosa sobre las conexiones: si se forman burbujas, hay fuga. Nunca uses una llama para buscar fugas.
  • Mantén los cilindros en posición vertical, en lugares ventilados, lejos de fuentes de calor y nunca en sótanos.
  • Encarga las instalaciones fijas a instaladores autorizados, según la normativa de tu país.

La llama dice mucho

Una llama azul y estable indica una buena combustión. Una llama amarilla o anaranjada, con hollín en las ollas, indica una mala combustión que produce más monóxido de carbono. El aparato necesita revisión y limpieza.

Monóxido de carbono: el peligro invisible

El monóxido de carbono es un gas sin color ni olor que se produce cuando la combustión es incompleta. Puede causar dolor de cabeza, mareos, náuseas, somnolencia y, en concentraciones altas, la muerte.

  • Instala detectores de monóxido de carbono si en casa hay estufas, calentadores u otros aparatos a gas.
  • Nunca uses el horno o la estufa para calentar la casa.
  • Los calentadores de agua a gas, como el calefón, la terma o el boiler, deben tener salida de gases al exterior y estar en un lugar ventilado. Nunca dentro de un baño, como recordamos en la guía de baño pequeño.
  • Si varias personas sienten síntomas a la vez en casa, sal al aire libre y busca ayuda médica.

Fuego en la cocina

  • Nunca eches agua sobre aceite encendido: el agua se evapora de golpe y proyecta el aceite en llamas.
  • Tapa la sartén u olla con una tapa o una bandeja metálica y apaga el fuego.
  • Ten a mano un extintor adecuado para cocinas y aprende a usarlo.
  • No dejes ollas con aceite caliente sin vigilancia.

¿Y si cambio a cocina eléctrica o de inducción?

Las placas eléctricas y de inducción no producen gases de combustión, lo que mejora la calidad del aire interior. La inducción es eficiente y rápida, pero requiere ollas compatibles con imanes y una instalación eléctrica con capacidad suficiente. Aun así, la cocina sigue necesitando extracción para el vapor, la grasa y los olores. Más ideas sobre consumo en la guía de ahorro de energía en casa.

Errores frecuentes

  • Campanas de recirculación en cocinas a gas sin otra ventilación.
  • Ductos que terminan en el falso techo.
  • Campanas potentes sin entrada de aire.
  • Filtros llenos de grasa.
  • Mangueras vencidas o reguladores sin certificar.
  • Buscar fugas con fuego.

Preguntas frecuentes

¿Qué hago si no puedo sacar un ducto al exterior?

Una campana de recirculación con filtros en buen estado ayuda con la grasa y los olores, pero conviene complementarla con ventilación natural: abre la ventana mientras cocinas. Si cocinas con gas, consulta con un instalador sobre la ventilación necesaria.

¿La campana puede ir sobre una ventana?

No es recomendable ubicar la estufa bajo una ventana, por el riesgo con cortinas y porque el viento puede apagar la llama. Lo vemos en la guía de distribución de la cocina.

¿Por qué mi campana hace tanto ruido?

Puede deberse a un ducto demasiado estrecho o con muchas curvas, a filtros sucios o a que funciona siempre a máxima velocidad. Una campana bien dimensionada puede trabajar a velocidad media con menos ruido y la misma eficacia.

¿Cada cuánto hay que revisar la instalación de gas?

Sigue la normativa local y las indicaciones de la empresa de gas. Como mínimo, revisa mangueras y conexiones con regularidad y haz revisar los aparatos si la llama cambia de color o aparece hollín.

Más guías en la sección Cocinas y baños.

En resumen

Prefiere una campana de extracción con salida al exterior, al menos tan ancha como la estufa, instalada a la altura indicada y con un caudal suficiente para renovar el aire de la cocina unas diez veces por hora. Usa un ducto corto, liso y con compuerta, nunca hacia el falso techo ni a un conducto de gases, y deja entrar aire de reposición. Limpia los filtros con frecuencia. Con gas, usa mangueras y reguladores certificados, busca fugas con agua jabonosa, actúa sin chispas si hueles gas, vigila el color de la llama e instala detectores de monóxido de carbono.

Para seguir

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